Canarias y Extremadura pilotaron en 2015 la puesta en marcha del proyecto de la receta electrónica interoperable del Sistema Nacional de Salud (SNS), herramienta coordinada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que permite a los pacientes retirar sus medicamentos en cualquier oficina de farmacia de otra Comunidad Autónoma distinta a la de su residencia.  De este  modo, ambas regiones se convirtieron en las primeras autonomías en facilitar a los pacientes la posibilidad  de retirar su medicación en las oficinas de farmacia de ambas regiones.

Desde su puesta en marcha, el Ministerio ha autorizado paulatinamente la incorporación a este proyecto el resto de regiones hasta alcanzar la cifra actual de 15, faltando únicamente Madrid, Andalucía, Ceuta y Melilla por adherirse a esta herramienta.

La implantación del proyecto contó con la colaboración de los Colegios Oficiales de Farmacia de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, que realizaron las adaptaciones necesarias para permitir la dispensación de medicamentos a pacientes de otras Comunidades Autónomas, que estén certificadas en el proyecto de Receta Electrónica del SNS en cualquier oficina de farmacia de Canarias. 

La principal ventaja que se encuentra el usuario de la receta electrónica interoperable es la garantía de recoger todos los medicamentos, que tienen prescritos por medios electrónicos en cualquier oficina de farmacia, independientemente de la Comunidad Autónoma donde se hayan prescrito.